Un piso que sigue nuestro ritmo

Lo decimos con un poco de humor, pero sin exagerar, no todos los materiales para piso son una buena pareja para el tango. La resistencia, la permeabilidad, la estética y la dureza son apenas algunas de las cuestiones a considerar para la elección de una superficie que recibirá a bailarines y artistas en forma regular. Y es que, no se trata solo de ofrecer una opción bella que acompañe la puesta en escena, sino además de sumar otras características imprescindibles a la hora de lograr seguridad y una mayor durabilidad de la inversión en sí. Consultamos a nuestros socios y especialistas en el tema, Crisoland, para que nos asesoren sobre algunas de estas cuestiones, relacionadas con las ventajas y desventajas de una clase de piso por sobre otro..

Por ejemplo, si bien en vinilo es una opción ideal por su resistencia al tránsito intenso, puede no ser la mejor idea si habrá tacos en punta clavándose continuamente sobre el material, ya que suele perforar con facilidad. El porcelanato -en cambio- presenta una dureza notable y rara vez se marcan por la caída en punta de una herramienta. Muestran, asimismo, un brillo impecable y reluciente, y su limpieza es extremadamente simple, rápida y efectiva, ya que un trapo apenas húmedo permite mantenerlo en óptimas condiciones. En este sentido, la opción del vinilo también es óptima.

Sin embargo luego de informarnos y conocer las cualidades de cada alternativa, la elección más atinada fue el piso flotante, con propiedades antideslizantes, que imita diversas vetas de la madera. Estos pisos son estéticamente muy agradables y permiten un deslizamiento seguro de los bailarines, se seca rápidamente y son muy resistentes al tránsito Además la posibilidad de elegir entre una gran cantidad de diseños y componentes, que les otorga cualidades y propiedades específicas, pueden complacer cualquier tipo de demanda.